La semana terminó y eso no deja de ser un alivio, porque estaba siendo terrorífica. Claro que elementos reales terroríficos había pocos, almost everything was in my mind. Finalmente lo llamé y le dije que esta vez NECESITABA verlo, realmente quería mimos, abrazos, amor. Y los tuve : ) Por la mañana el sol lo rodeaba todo, él estaba a mi lado, amaba Madrid y todo se veía diferente.
Nunca es lo que está pasando, siempre lo que haces con ello. Y un camino directo a la infelicidad es luchar con la realidad, contra lo que es, que no podemos cambiar. Pero lo que si puedo cambiar es cómo me lo tomo, qué hago con ello. Encontrar el dios en las pequeñas cosas. Ayer volviendo a casa en tren veía por la ventana los venados en el monte de El Pardo. Qué lujo! Por un momento sólo había aquello...
Estos días pasados estaba tan plof que me enganchaba en todas, cualquier comentario me hería, me lo tomaba personal. Después puedo ver que es la opinión de x, la película del otro, que no tengo por qué subirme a ese carro. Yo a lo mio, que ya es bastante.
sábado, 23 de junio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario