La pregunta es si cuando pedimos más espacio es un signo de que no estamos taaaaan enamorados o lo que sea eso, o simplemente es lo que estamos diciendo. Mi experiencia es que rara vez lo que decimos es exactamente lo que decimos, y siempre hay más cosas. Y luego está que decimos algo y el otro lo pasa por su propio "tamiz": sus experiencias anteriores, lo que le dijeron, etc.
Mi experiencia es la de una relationship-addicted que siempre quiere más, que conoce a alguien y empieza a armar castillos en el aire. Creo que todavía no he llegado al punto de saber lo que quiero pero al menos si se lo que no quiero: no quiero "perderme" en el otro como he hecho otras veces, y abandonarme a mi; no quiero ceder el protagonismo de mi vida a otra persona, que luego se marcha (no es pensamiento dark, simplemente realismo -ya no mágico-) y deja a le peli sin guión. Y a mi con una depresión de cama, ja ja.
Quizás estos planteos nunca sean del todo justos para el otro. Es decir, parece que estamos eligiendo quiero esto de ti pero sin esto otro. Y eso es lo que me tiene pensando estos días, hasta qué punto no es manipulación, intentas mantener al otro cerca, pero ni tan cerca que te quemes ni tan lejos que te hieles.
viernes, 23 de marzo de 2007
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1 comentario:
Tus pensamientos me suenan tan familiares... yo creo que el espacio entre dos en una pareja es muy necesario. no me atreverìa a decir que imprescindible, porque hay parejas de todos los tipos. Pero sí necesario. Pedir un espacio propio a veces puede sonar no muy agradable al otro, pero creo que es una señal de que los tiempos de la pareja, son distintos de los deseados, al menos para uno de los dos. Esto puede significar una luz amarilla, un mensaje que el otro tambièn debe decodificar para saber si està siendo invasivo, si está traspasando límites más velozmente de lo que su pareja puede aceptar y en su caso, si puede aminorar el paso o no; si su pareja está con mucho miedo de seguir avanzando, etc.
A veces, necesitar más espacio es siemplemente estar con un otro que necesita más espacios de soledad con uno y no que no quiere estar con uno, sino que no quiere en los mismos exactos tiempos.
En cualquier caso, creo que no hay situaciones que sean más o menos correctas o adecuadas. Simplemente habrá que enfrentar a la realidad.
revisando mi memoria, creo que el peor error en estos casos es enojarme con el otro.
El desafío es tratar de entender que el otro necesita más espacio, y esto es un dato de la realidad. algo que nos permite tratar de entender què està pasando y cómo afrontarlo.
a veces, uno puede cambiar algo al respecto. a veces, no quiere porque le parece que esto significa no respetarse a uno mismo. la respuesta será siempre individual de cada caso concreto.
En todo caso, como el otro día decía una amiga, lo mejor que uno puede esperar y dar en ese momento es la voluntad de un diálogoo sincero y abierto para conocer y entender realmente al otro, qué es lo que quiere y qué es lo que uno puede dar en ese momento.
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